Analizamos los nuevos aranceles a productos asiáticos de Sheinbaum. Una medida estilo Trump que, bajo el discurso de defensa nacional, castiga tu pobreza encareciendo el consumo.

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Por Elizabeth Legarreta

Si cerrabas los ojos durante la «mañanera» de hoy, lunes 15 de diciembre, podrías haber jurado que escuchabas un discurso de Donald Trump traducido al español. La presidenta Claudia Sheinbaum anunció con bombo y platillo la imposición de nuevos Sheinbaum aranceles productos asiáticos, una medida proteccionista que, según el discurso oficial, busca «blindar el empleo nacional» y «equilibrar la balanza comercial».

Suena muy patriótico, muy de «México Primero». Pero quitémonos la venda: esta película ya la vimos con el vecino del norte y el final siempre es el mismo. Estas políticas no son una defensa heroica de la industria nacional; son un castigo directo al bolsillo de la clase trabajadora que, irónicamente, es la base social de la 4T.

El manual de Trump: Nacionalismo que pagas tú

La estrategia de imponer Sheinbaum aranceles productos asiáticos es una calca casi idéntica del manual económico de Donald Trump. Ambos líderes utilizan un discurso nacionalista para justificar barreras comerciales, prometiendo que esto revivirá mágicamente la manufactura local.

Pero la realidad económica es terca. Los aranceles son, en la práctica, impuestos al consumo. Cuando el gobierno le cobra más a un importador por traer tenis, ropa o electrónicos de Asia, ese costo extra no lo absorbe la empresa china; se traslada directamente al precio final que tú pagas en la tienda o en la app. El contexto económico ya es delicado, y medidas que afectan el comercio internacional terminan por meter presión a la inflación, encareciendo la vida para quienes viven al día.

La realidad: Compramos barato porque ganamos mal

El argumento de fondo del gobierno es falaz. Intentan hacernos creer que la gente compra en plataformas chinas o productos importados baratos por falta de patriotismo o por «malinchistas». No, señoras y señores del gobierno: la gente compra ahí porque no le alcanza para más.

Esta no es la primera vez que nos aplican la misma receta. Ya hemos visto cómo se han endurecido las reglas y los impuestos a los envíos de plataformas como Shein o Temu. La realidad es brutalmente simple: una madre trabajadora que gana el salario mínimo compra una chamarra de 400 pesos en Shein no porque sea «malvada» y quiera destruir la industria de León, Guanajuato, sino porque no tiene 1,500 o 2,000 pesos para pagar una nacional artesanal.

Castigar el consumo de productos accesibles mediante Sheinbaum aranceles productos asiáticos no hace que la gente mágicamente tenga dinero para comprar lo nacional; solo logra que ser pobre sea más caro.

La verdadera defensa nacional empieza por el salario, no por aranceles a productos asiáticos

Si el gobierno de Claudia Sheinbaum realmente quisiera fortalecer el mercado interno y apoyar a los artesanos y productores mexicanos, la ruta no es cerrar las fronteras y encarecer productos básicos. La ruta es mejorar el poder adquisitivo de la gente.

Una verdadera política de izquierda no castiga al consumidor precarizado con aranceles estilo Trump. Una verdadera política de izquierda se enfoca en que los salarios en México sean lo suficientemente dignos para que una familia pueda elegir comprar una chamarra hecha en México sin sacrificar la comida de la semana. Mientras eso no suceda, estos aranceles son solo demagogia nacionalista pagada con tu dinero.


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Una respuesta a «Sheinbaum se pone la gorra de Trump: Sus nuevos aranceles a productos asiáticos son un impuesto a tu pobreza, no «defensa nacional»»

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