Juany Morales,Box: Resistencia en la periferia
Dalia Gonzalez Ruiz.
Morelia, Michoacán a 02 de marzo.- En el corazón de Villas del Pedregal, donde la ciudad parece terminar y los estigmas suelen pesar más que las oportunidades, existe un espacio de resistencia y resiliencia. Un espacio que se ha convertido en cuna de campeones, con vendajes, sudor y el sonido rítmico de los costales: el gimnasio de Juany Morales ofrece disciplina y esperanza entre la juventud de la periferia.
A sus 49 años, Juany es mucho más que una entrenadora profesional y amateur avalada por el Consejo Mundial de Boxeo (WBC); es el testimonio vivo de que los «libros en la cabeza» y los tacones no son la única vía para las mujeres.
De la pasarela al cuadrilátero
La historia de Juany con el boxeo comenzó como un acto de defensa propia tras su divorcio a los 22 años. Aunque creció en una familia de luchadores y su padre tenía un ring en casa, ella inicialmente rechazaba el deporte por considerarlo «cosa de hombres».
«Cuando pasó el tiempo descubrí que caminar sexy no te defendía; lo que te defendía era saber protegerte», afirma Juany, quien tras más de dos décadas en la disciplina, ha transformado su vida y la de cientos de jóvenes.
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Aunque su carrera como peleadora fue breve —boxeó dos veces por compromiso profesional—, descubrió su verdadera pasión en la esquina del ring: formar campeones. Tras prepararse en Estados Unidos bajo la tutela de entrenadores internacionales, regresó a Michoacán para enfrentar un reto mayor al de cualquier oponente: el machismo en el gremio.
Noquear al prejuicio
Ser una de las primeras entrenadoras en el estado no fue fácil. Juany relata haber sufrido rechazos y agresiones por parte de colegas varones que no creían en su capacidad. Sin embargo, los resultados en el ring hablaron por ella, su resistencia personal hoy se alinea con un movimiento que ha llegado hasta los micrófonos de la «mañanera».
El pasado 16 de febrero, figuras icónicas como Jackie Nava, «La Barbie Juárez» y Eunice Campos alzaron la voz para invitar a las mujeres a sumarse al programa «Boxeando por la Paz». Al igual que Juany, estas campeonas desafían los mitos de que el boxeo tiene una «edad ideal» o un «género definido».
«El boxeo no es solo para hombres; es para corazones dispuestos a soñar», recordaba «La Barbie» Juárez, una frase que resuena en las paredes del gimnasio de Juany.
Para la entrenadora de Villas del Pedregal, el mensaje de Eunice Campos es una realidad cotidiana: enfrentar la voz que intenta frenar a las mujeres antes de ponerse los guantes. Por eso, el gimnasio de Juany se convierte en un bastión local de esta iniciativa nacional que busca integrar a 5,000 boxeadores al programa Jóvenes Construyendo el Futuro.
Con el arranque de las clases de «Boxeando por la Paz» este 2 de marzo de 2026, el trabajo de Juany cobra un nuevo sentido: transformar a deportistas en agentes de cambio que reciban un salario digno y seguridad social (IMSS) por impartir clases a niños y jóvenes, alejándolos de entornos de riesgo.
En la esquina de Juany, no solo se lanzan jabs; se construye una política de paz. «Muchos tenían envidia, pero yo no estoy aquí para hacerme un nombre, sino para que mis chicos cumplan sus sueños», afirma, mientras demuestra que la disciplina del boxeo es el espejo de la fortaleza que las mujeres mexicanas ya llevan dentro.
Alcance: Ha llevado a sus alumnos a torneos en Bolivia, Tijuana, Chiapas y por todo Michoacán, cuenta con vario campeonatos ganados por sus alumnos sien
Resultados: Cuenta con campeones nacionales, internacionales y estatales.
Liderazgo: Actualmente se desempeña como delegada de Somos la Nueva Era del Boxeo Amateur (S.N.E.B. A) en Michoacán.
Villas del Pedregal: Más que notas rojas
Para Juany, ubicar su gimnasio en la periferia de Morelia es una decisión política y social. Está consciente de la mala fama que a veces rodea a Villas del Pedregal, pero se enfoca en mostrar la otra cara de la moneda: la del talento y la disciplina.
«Villas del Pedregal tiene cosas hermosas. Aquí tengo niños que van invictos, jóvenes que han sacado la casta. No se debe hablar solo de lo malo, sino de los talentos que tiene la periferia».
Su gimnasio, ubicado en el Circuito I de la Calle 2, mantiene las puertas abiertas para mujeres que buscan aprender defensa personal y para jóvenes que necesitan disciplina en sus vidas. Para Juany, el boxeo es un equipo de dos: el que tira el golpe y el que dirige desde la esquina. Y en la esquina de la periferia, ella sigue firme, demostrando que en el box, como en la vida, la resistencia no tiene género.
Si te interesa contactar con la escuela puede ver la información en sus redes sociales: https://www.facebook.com/profile.php?id=61561481270275





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