CJNG en Michoacán: Éstos son los municipios en los que opera y los mandos de su estructura
El CJNG mantiene la mayor presencia y operatividad criminal en Michoacán, por encima de otros 16 cárteles del narcotráfico que también operan en la entidad
Benjamín Álvarez
Morelia, Michoacán.- Desde el surgimiento de los grupos de autodefensa hasta la fecha, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), ha logrado expandirse en al menos 110 de los 113 municipios de Michoacán, lo que lo convierte en el grupo del narcotráfico con mayor operatividad y presencia a lo largo de la geografía estatal, respecto de los otros 16 cárteles que maniobran en la entidad.
El 24 de febrero del 2013, pobladores de los municipios de Tepalcatepec y Buenavista, particularmente de la tenencia de Felipe Carrillo Puerto, conocida como La Ruana, tomaron las armas para enfrentar al cártel de Los Caballeros Templarios, grupo criminal que mantenía la hegemonía en Michoacán.
Sin embargo, detrás del hartazgo de los pobladores que sufrían los abusos de Los Caballeros Templarios, se encontraba Juan José Farías Álvarez, “El Abuelo Farías”, quien, según testimonios, fungió como puente para que el CJNG armara a los integrantes de las autodefensas y enfrentaran al grupo criminal.
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No obstante, en 2019, se produjo una ruptura de esta alianza entre El Abuelo Farías y el CJNG, motivada supuestamente por dos razones: el robo de un cargamento de drogas y rutas de tráfico y el intento de asesinar a Miguel Ángel Gallegos Godoy, “El Migueladas” o “El Señor de Zicuirán”, líder del cártel de Zicuirán y aliado de Farías Álvarez.
Durante el actual sexenio del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, la Fiscalía General del Estado (FGE) ha iniciado 8 mil 330 carpetas de investigación por narcomenudeo, delito que funciona como base financiera y de control territorial para el CJNG y los otros 16 grupos criminales.

Aunado a ello, el alcance del CJNG va mucho más allá del narcomenudeo, pues también se les imputan ilícitos como homicidio, extorsión, secuestro, uso de explosivos, cobro de cuotas al sector agroindustrial, reclutamiento de menores y utilización de personal armado extranjero forman parte de su modus operandi documentado.
Actualmente, el grupo criminal mantiene presencia en 110 de los 113 municipios del estado, con excepción de Huiramba, Acutzio y Nocupétaro, lo que convierte al CJNG en el grupo criminal con mayor despliegue geográfico en Michoacán, en contraste con los otros 16 cárteles del narcotráfico que también mantienen presencia en la entidad.

Mandos regionales, jefes de plaza y estructura del CJNG en Michoacán
Aunque las autoridades federales identifican en el nivel más alto de la estructura criminal del CJNG a Ramón Álvarez Ayala, “El R-1”, y a Rafael Álvarez Ayala, “El R-2”, como operador logístico y enlace; ambos descritos como piezas clave en la coordinación de células locales, informes de inteligencia también contradicen que éstos sean los cabecillas en Michoacán de este grupo del crimen organizado. Actualmente, el estatus de ambos es de prófugos o no localizados.
Otro nombre central dentro de la estructura local del CJNG es William Edwin Rivera Padilla, “El Barbas”, identificado como líder regional del CJNG en el oriente de Michoacán, particularmente en Zitácuaro.
Medios locales y nacionales han documentado cateos, decomisos y la emisión de recompensas para su captura. Su estatus, conforme a los textos, es prófugo.
En Zacapu, Jesús Rivera Aguirre, alias “El Chuy” o “La Hamburguesa”, fue señalado como jefe de plaza del CJNG. Fue detenido tras un enfrentamiento armado, pero posteriormente liberado por un juez federal al no ser vinculado a proceso, debido a deficiencias en la carpeta de investigación.
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En Álvaro Obregón, Miguel Ángel “N.”, “El Cuchillo”, identificado como líder criminal del CJNG. Su detención sí derivó en vinculación a proceso, lo que lo convierte en uno de los pocos mandos territoriales con situación jurídica definida.
En Uruapan, aparece René Belmonte Aguilar, alias “El Rino”, “El Rhino” o “El Chamuco”, identificado como jefe de plaza. Su captura fue reportada como un golpe relevante a la estructura local del CJNG, aunque informes de inteligencia revelan que él no es el verdadero jefe de plaza.
En la región de Buenavista Tomatlán, medios refieren a “El Lagarto”, identificado como presunto jefe de plaza y comandante del Grupo Operativo Lagarto, supuesto brazo armado del CJNG.

Sin embargo, en la Tierra Caliente, los textos incluyen de manera explícita a Santiago Quintero Magallón, “Maguey”, identificado como mando del CJNG en esa región y vinculado a disputas territoriales.
Los reportes señalan versiones contradictorias sobre su situación —incluyendo menciones de enfrentamientos—, sin una confirmación judicial definitiva, por lo que su estatus permanece no aclarado públicamente.
También se menciona a Armando Gómez Núñez, “Delta 1”, señalado como jefe de sicarios del CJNG y mando de la célula Los Deltas.
Otro operador del CJNG es Heráclito Guerrero Martínez, “El Tío Lako”, identificado como jefe de plaza de Tanhuato, vinculado a ataques contra fuerzas federales en Michoacán y Jalisco uy quien actualmente permanece como prófugo.
También aparece Francisco Gudiño Haro, “La Gallina”, mencionado como operador o vínculo dentro de la estructura de Los Deltas, sin que se precise jerarquía mayor ni estatus judicial.
Asimismo, se menciona a “El Venado”, identificado en distintos reportes como mando o sicario del CJNG con presencia en Aguililla y zonas costeras.
Otros mandos tácticos son “El Comandante 15”, señalado como jefe regional en la zona de Coalcomán, y “El R5”, ambos mencionados como mandos intermedios o comandantes de célula, sin nombres reales ni procesos documentados.

Sicarios y operadores de bajo rango
En Buenavista Tomatlán, fueron detenidos Sergio Alberto C., “El Checo”, y Javier Alonso G., “El Chino”, identificados como sicarios del CJNG, en posesión de armas largas, municiones y equipo táctico. Ambos permanecen bajo custodia conforme a los reportes.
En ese mismo municipio se reportó la detención de “La Rumba”, identificado como pistolero del CJNG, así como de “El Tecuiniche”, señalado como sicario, sin atribución de funciones de mando.
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Los textos también documentan abatimientos de presuntos sicarios del CJNG en Apatzingán y zonas serranas de Tierra Caliente, a quienes se les aseguraron armas de alto calibre, explosivos improvisados y equipo táctico con insignias del grupo, sin identificación nominal pública.

Alianzas, rivalidades y control criminal
En Tierra Caliente, reportes de inteligencia señalan una alianza táctica entre el CJNG y Los Viagras, encabezados por los hermanos Sierra Santana, así como con grupos adheridos como Blancos de Troya, Los Revuelta y el Cártel de La Virgen, desde agosto del 2024.
Estas alianzas buscan consolidar control sobre rutas, plazas agrícolas y corredores estratégicos.
Entre sus rivales figuran el cártel de Tepalcatepec, liderado por El Abuelo Farías; La Nueva Familia Michoacana; remanentes de La Familia Michoacana, y los Caballeros Templarios; Cárteles Unidos; cártel de Los Correa y otras células locales, con quienes han mantenido enfrentamientos recurrentes en la costa, la meseta y el oriente del estado.
Desde agosto del 2024, la disputa entre el CJNG y el cártel de Tepalcatepec, este último aliado ya a Cárteles Unidos, se ha radicalizado, a grado tal que, a través de narcomantas, se acusó a Enrique Covarrubias López, actual subsecretario de la Defensa Nacional y excomandante de la 43 Zona Militar de Apatzingán, de nexos con El Abuelo Farías.

Finalmente, la suma de todos los nombres incluidos en los textos revela que el CJNG en Michoacán opera mediante una estructura extensa, fragmentada y flexible, donde conviven mandos regionales, jefes de plaza, operadores, comandantes y sicarios.
Las detenciones, liberaciones judiciales, muertes y cambios de alias generan reacomodos constantes, lo que dificulta una radiografía fija, pero no reduce su presencia territorial.
La cobertura periodística muestra que el CJNG no solo disputa plazas, sino que impone control social, económico y simbólico, con consecuencias directas para comunidades enteras, productores agrícolas y la seguridad pública en casi todo el estado, incluida Morelia, capital de Michoacán.






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