«Apagón en el set». El video viral de una muerte en vivo en televisión nos golpea con una realidad incómoda: la fragilidad humana no tiene cortes comerciales. Analizamos el terror y el morbo.

Hoy, miércoles 3 de diciembre, el algoritmo nos sirvió el café con una dosis de realidad que nadie pidió, pero que todos necesitábamos. No fue un escándalo de celebridades, ni la última crisis política. Fue algo mucho más primitivo: la muerte en vivo, en HD.

Un video se viralizó en cuestión de minutos. En él, un programa de televisión transcurre con normalidad. Un invitado, un hombre con gorra blanca, está sentado en el sofá. En un segundo, está ahí, existiendo, respirando, gesticulando. Al siguiente, su cabeza cae, su cuerpo se desploma y se hace un silencio que traspasa la pantalla.

Se apagó el interruptor. En vivo.

El shock de la fragilidad sin filtro: una muerte en vivo

Lo que aterra de estas imágenes no es el morbo (aunque la internet se alimenta de él). Lo que aterra es la ausencia repentina.

Estamos acostumbradas a la muerte editada de Hollywood, con música de fondo y planos dramáticos. O a la muerte lejana de los noticieros, convertida en estadística. Pero verla ocurrir ahí, entre la taza de café de la escenografía y el micrófono de solapa, rompe nuestra burbuja de invencibilidad.

Ese hombre podría ser cualquiera. No estaba en una guerra, no estaba saltando de un edificio. Estaba sentado, probablemente hablando de su vida, sin saber que le quedaban segundos de ella. Es la prueba visual de que somos frágiles. Un cortocircuito biológico y se acabó el show.

La muerte no respeta el rating

Este suceso es un recordatorio oscuro y necesario: A la muerte no le importan tus planes, tu entrevista, tu rating o si estás en cadena nacional.

No hay productor que pueda pedir una pausa comercial para evitarla. No hay guion que la detenga. Hoy, la pantalla nos puso de frente con nuestro propio final.

¿Por qué no podemos dejar de mirar?

El video corre como la pólvora. Y aquí entra la autocrítica Riot: ¿Por qué lo compartimos? ¿Es curiosidad mórbida o es un intento desesperado de procesar nuestro propio miedo?

En la era digital, hemos convertido el final de una vida en «contenido». Consumimos la muerte de un extraño con la misma rapidez con la que scrolleamos un baile de TikTok. Es el circo romano moderno, pero la arena es una pantalla de 6 pulgadas.

Memento Mori (Recuerda que morirás)

Este «apagón en el set» nos deja una lección incómoda para cerrar el día. Quizás, en lugar de solo compartir el video por el shock, deberíamos usarlo como un recordatorio brutal para vivir lo que nos queda fuera de la pantalla.

Porque la próxima vez que el director diga «corte», puede que sea el definitivo. Descanse en paz el hombre de la gorra blanca. Y nosotras, a seguir viviendo, que el programa (por ahora) continúa.


Descubre más desde Brujas Riot

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Tendencias

Descubre más desde Brujas Riot

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo