Si algo nos ha enseñado la historia es que lo impensable de hoy puede ser la norma de mañana. No porque la sociedad evolucione espontáneamente, sino porque hay intereses moviendo los hilos para que ciertas ideas sean aceptadas mientras otras se sepultan bajo capas de ruido. No es casualidad. No es orgánico. Es una estrategia…

, , ,

Si algo nos ha enseñado la historia es que lo impensable de hoy puede ser la norma de mañana. No porque la sociedad evolucione espontáneamente, sino porque hay intereses moviendo los hilos para que ciertas ideas sean aceptadas mientras otras se sepultan bajo capas de ruido. No es casualidad. No es orgánico. Más bien, hay que llamarla por su nombre: una estrategia de poder. Vamos a conocer la Ventana de Overton.

Comunicación y acuerdos implícitos o la fábrica de lo «normal»

Desde que el ser humano aprendió a hablar, la comunicación ha sido su arma más poderosa. A través de ella, transmitimos conocimientos, creamos valores y, sin darnos cuenta, nos ponemos de acuerdo sobre lo que es aceptable. La mayoría de las normas sociales no están escritas en ninguna parte, no hay una biblia para eso y en muchos casos, ni siquiera te las enseñan (todas) tus padres. Aún así, todos las entendemos (las sigamos o no). Y lo más peligroso es que muchas se sostienen sin que nadie las cuestione.

Piénsalo: los chistes machistas, los comentarios racistas disfrazados de «opinión», las narrativas sobre quién merece qué en esta sociedad como si fuera el gran premio. Todo eso es comunicación y, a través de la repetición, moldea el mundo en el que vivimos. La misoginia, por ejemplo, no se impuso por decreto; se filtró en cada interacción cotidiana, en cada película, en cada noticia que culpa a las víctimas de su propio abuso. Sin darnos cuenta, aprendimos a aceptarlo como parte del paisaje. Hubo un periodo de domesticación de la mujer. Y así funciona con todo.

La ventana de Overton: cómo nos cocinan a fuego lento

Un tal Joseph Overton propuso un modelo para explicar cómo una idea pasa de ser impensable a convertirse en política pública aceptada. La clave está en mover la “ventana” de lo socialmente tolerable mediante exposición constante. Primero como algo absurdo, luego como una posibilidad extrema, después como una postura respetable y, finalmente, como una política válida. Suena abstracto, pero lo vivimos a diario. Mira alrededor.

Ejemplos recientes sobran. Hace unos años, Twitter (negada estoy a llamarle por su nuevo nombre) tenía reglas contra el discurso de odio. Pero llegó Elon Musk, compró la plataforma y eliminó restricciones con la excusa de la “libertad de expresión”. De la noche a la mañana, los discursos racistas, misóginos y conspiranoicos inundaron la red. ¿El resultado? La violencia digital se disparó, la radicalización se aceleró y, lo más grave, el fascismo dejó de ser tabú. Lo que antes era impresentable ahora es parte del paisaje.

Otro caso: Donald Trump. Cuando bajó por las escaleras mecánicas en 2015 anunciando su candidatura con un discurso racista, la mayoría lo vio como un chiste. Pero cada vez que repetía su mensaje, la ventana de Overton se movía. Ocho años después, la ultraderecha no solo es parte del debate político: está en el poder en varios países. La jugada funcionó.

La estrategia es clara: decir algo lo suficientemente escandaloso como para que todo el mundo hable de ello. Al principio, la reacción es de rechazo. Luego, con la repetición, la indignación se desgasta. Y cuando menos te das cuenta, ya es un tema de discusión legítimo. Lo que antes era impensable, ahora se debate en televisión. Lo que era una locura, hoy es un argumento político. Y si no lo frenamos, mañana será ley.

La magia malvada de la exposición constante: la psicología detrás de la manipulación

Aquí entra otro concepto clave: el efecto de mera exposición. La psicología social ha demostrado que cuanto más vemos algo, más lo aceptamos. No importa qué tan absurdo, agresivo o peligroso sea; si lo vemos lo suficiente, empezamos a normalizarlo.

“La repetida exposición a un estímulo aumenta la atracción hacia él, incluso si el estímulo inicialmente no es deseado, sugiriendo que la familiaridad puede generar preferencia y aceptación” (Mita, Reiss & Carnevale, 1977, p. 363).

Piénsalo en términos de medios de comunicación. Hace 20 años, un político misógino, racista y abiertamente corrupto hubiera sido un escándalo. Hoy, tenemos líderes así en varios países. ¿Por qué? Porque primero se les presentó como “excéntricos”, luego como “anti-establishment” y, finalmente, como la única alternativa válida (¡!). Lo mismo pasa con influencers que promueven discursos de odio: los medios les dan espacio, las redes les dan audiencia y, de pronto, sus ideas dejan de parecer tan extremas (cof, cof, Traumach).

Manipulación del discurso y normalización del horror

La manipulación del lenguaje es otra herramienta clave en este juego. Palabras como “libertad de expresión” o “equilibrio informativo” han sido secuestradas para justificar la difusión de odio. Nos hacen creer que cualquier intento de regular estos discursos es censura, cuando en realidad es una estrategia para mantener el poder en manos de quienes ya lo tienen.

La confusión es intencional. Si la gente no sabe qué es verdad y qué es mentira, si todo es “opinión” y todo es “relativo”, entonces nadie se moviliza. Y ahí es donde nos ganan.

En resumen: LA RESISTENCIA ES COLECTIVA

La sociedad no es un ente abstracto que decide cosas por sí mismo. Somos cada una de nosotras en interacción constante. Y si entendemos cómo nos manipulan para aceptar lo inaceptable, tenemos el poder de frenarlo.

La clave está en cuestionar cada narrativa que nos venden. No aceptar lo que nos presentan como “inevitable”. No dejarnos engañar por el desgaste de la indignación. Si algo estuvo mal ayer, sigue estando mal hoy, aunque nos lo repitan mil veces. Y si algo es peligroso, no podemos permitir que la costumbre nos haga creer que es normal.

Nos quieren adormecidas. No les demos ese gusto.


Descubre más desde Brujas Riot

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Tendencias

Descubre más desde Brujas Riot

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo